Chile posee excelentes condiciones agroclimáticas para el cultivo de la aceituna. El fértil suelo de los valles precordilleranos del norte y centro de Chile, rico en nutrientes y minerales; y una marcada oscilación térmica día/noche, generan frutos con un terroir inconfundible. No es casualidad que nuestros cultivos sean vecinos de viñas de reconocido prestigio internacional.

Todos los olivares se riegan completamente por goteo con sofisticados sistemas de filtros y fertiirrigación. La cosecha de las aceitunas es mixta -en parte manual y en parte mecanizada, con avanzados equipos de ayuda-, y se realiza de abril a junio. Asimismo, los campos cuentan con instalaciones del mayor nivel tecnológico a nivel mundial para el proceso de extracción, almacenaje y envasado del aceite.

Estamos inmersos en un proyecto de mecanización de la cosecha de aceitunas, que se implementará en una primera etapa en Pelequén y Los Lirios hasta 2010, y posteriormente se ampliará a Tabalí, con una gran inversión asociada en un plazo de cinco años.