Está ubicado cerca de Camarico, en pleno valle del río Limarí, en la Cuarta Región. Es un fundo de 242 hectáreas, de las cuales 210 están en plena producción desde el 2004.

El campo está plantado con variedades provenientes de España e Italia: frantoio (38%), arbequina (25%), coratina (15%), noccelara (8%), biancolilla (8%) y otras (6%).

Éste es uno de los primeros huertos plantados bajo la nueva olivicultura -impulsada por expertos traídos de Italia-, en marcos de plantación tradicionales 6x4.5 metros; con lo que obtenemos un rendimiento que supera las 12 toneladas de aceitunas por hectárea.

Los olivares se riegan mediante el sistema interconectado de embalses Paloma-Recoleta-Cogotí, lo que nos asegura el suministro de agua, un recurso escaso en el norte de Chile. Los suelos, sin embargo, son extraordinariamente ricos para la fruticultura, y determinan un terroir único para la producción del mejor aceite extra virgen de oliva, así como del mejor pisco chileno, obtenido en los viñedos adyacentes.